Las matemáticas y el GADU
Cuando hablamos del GADU es complicado elegir en los términos en los que podemos sostener un discurso, puesto que hablamos de ideas, de supuestos, de entelequias, incluso de inexistencias. Suele suceder esto porque intentamos reducir el concepto de GADU a las dimensiones humanas, intentamos explicar al GADU desde una concepción antropomorfa en vez de considerarlo como un concepto global que no interacciona, que no necesita demostración y que no resiste el fraccionamiento. O, para dejarlo más fácil, identificar al GADU con lo inexplicado y lo inexplicable. La ciencia, esa divinidad humana que se considera capaz de explicarlo todo, también suele caer en esa tentación y parte de la consideración de que no puede existir nada más allá de lo que son capaces de ver o de imaginar, a pesar de que cada descubrimiento que realiza suele llevar aparejadas nuevas percepciones, nuevas posibilidades, a pesar de que sus mismas herramientas reconocen su imposibilidad de acercarse a una verdad ...